Mik y yo compartimos la pasión por viajar, conocer otras culturas y disfrutar diferentes gastronomías. Viajar alrededor del mundo ha sido sueño que ahora estamos haciendo realidad. Tomamos la decisión de emprender este viaje a finales de junio del 2012. Emily en su momento tenía 7 meses. Iniciamos nuestra travesía en Diciembre del 2012.
Posiblemente
estarán pensando, ¿por qué no hicieron el viaje antes de tener al bebé?
Definitivamente es un comentario válido. Aunque el deseo de viajar estaba ahí,
no tuvimos el coraje de hacerlo antes. Realmente nuestras vidas en parte
giraban alrededor de nuestro trabajo.
Considero que el hecho de mudarnos de Washington, DC a Londres cambio
nuestra filosofía de vivir trabajando a trabajar y vivir!
En parte nos animamos más a la idea de viajar con
Emily ya que a su corta edad ha viajado a varios lugares del mundo sin
problema. Desde luego existen aspectos
positivos y negativos de viajar con un bebé.
Entre
los aspectos positivos… Emily solo paga el 10% de boletos de avión ;) No tiene que pagar entradas a lugares que
visitamos. Así tampoco tiene costo adicional su hospedaje. Como me comentaron algunas compañeras de
trabajo, es más fácil viajar con un niño pequeño ya que lo llevas a donde tú
quieres. Ellas explicaban que no podrían hacer lo mismo ya que sus hijos/hijas
no estarían contentos de sacarlos de su “hábitat”.
Estar
en diferentes lugares le ha dado a Emily la oportunidad de practicar, ver,
tocar, probar muchas cosas nuevas. Da
una gran satisfacción ver como Emily disfruta del viaje y las nuevas
experiencias. Su sonrisa y risa llena el
corazón de alegría. Por ejemplo ir a la
playa, tocar una estrella de mar trajo en ella una gran sonrisa. Llegar a un nuevo lugar y explorar todo
alrededor va de la mano con un correr de un lugar otro con emoción. Probar una nueva fruta o
platillo que le gusta se expresa con sonidos y expresiones de ¨quiero más¨. Pasar una tarde en el parque jugando o simplemente
viendo gente resulta en abrazos como diciendo ¨gracias¨. Ver su cara alegre ante un logro propio como
subir gradas sin ayuda, mover objetos de un lado a otro (pequeños y grandes) es
enternecedor.
Desde
luego no todo es color rosa, el explorar trae consigo riesgos que como bebé no
mide, por lo que requiere la constante atención de nuestra parte. A veces es
agotador…. Pero es parte de la experiencia que todos los padres pasamos
(suponemos). Desde luego que no siempre
quiere comer a la hora de las comidas, si no que prefiere explorar, lo cual
resulta en comidas por partes. El clima caliente no es su clima favorito, pero si lo disfruta si hay piscina o playa (quien no? ;)) Otra desventaja,
ha sido que no hemos podido explorar la vida nocturna que los países ofrecen. En fin, no se puede tener todo, ¿no?.
En
conclusión, si estamos disfrutando la
experiencia de viajar con Emily. Hemos
podido tomar un ritmo de vida en que todos estamos disfrutando del viaje.